martes, 19 de mayo de 2009

Albos y azules: las dos caras de la moneda


Si algunos pensaron que la crisis de Colo-Colo se acabaría con la renuncia de Barticciotto, pues se equivocaron. Aunque, a decir verdad, era una situación previsible, lo cierto es que a nadie dejó indiferente que el equipo albo haya quedado fuera de los play-off del apertura 2009, sobre todo considerando el millonario plantel del que dispone, actualmente.

Sin duda, una situación que genera controversias y contradicciones, ya que hoy, podemos reconocer en la plantilla a, por lo menos, la mitad de los jugadores que disputaron las seis finales consecutivas del campeonato criollo, entre 2006 y 2008, por lo que sería difícil pensar que el problema pasa por quienes conforman el equipo; más bien, pareciera ser un dilema de otra índole. ¿Falta de motivación dicen algunos? Y si es así, ¿Qué provocaría que a un futbolista no lo motivara jugar en uno de los planteles más importantes de Chile?

Hasta la fecha, el cacique y la “U” eran los únicos cuadros presentes en todas las ediciones previas del torneo local, desde que se iniciaran los torneos cortos en 2002, por lo que ahora le ceden esa exclusividad a sus archirivales azules que, tampoco le han sacado el provecho suficiente a los jugadores que tienen, notándose, claramente, la precariedad de gran parte de los refuerzos del plantel estudiantil.

Si bien, la U. de Chile clasificó en el segundo puesto para jugar los play-off, la alternancia de los titulares que ha caracterizado este primer semestre en el conjunto laico –motivado por esa especie de dogma del futbol chileno, en que un mismo plantel “profesional” no puede jugar dos partidos en la semana por competencias distintas-, deja serias dudas sobre la impronta o sello futbolístico que debería dejar en claro un equipo como la “U”, algo que, por lo demás, se le exige a cualquier plantel.

En consecuencia, la participación de los dos equipos más populares del país, en esta edición del campeonato nacional de primera división, nos deja en claro dos caras: la cara fea, en donde Colo-Colo cierra una participación paupérrima y espera, ahora de la mano de su nuevo técnico, limar asperezas y enchufarse con miras al clausura; y la cara menos deplorable, aunque tampoco ralla en la excelencia, la clasificación de la Universidad de Chile entre los ocho mejores del torneo, a la cual le hace falta de manera urgente, un nuevo delantero.

No hay comentarios:

Publicar un comentario